Una fragancia no se vende con la fórmula: se vende con la luz que la atraviesa. En SHOOT Studio pasamos horas afinando qué superficie debe reflejar y cuál debe absorber.
1. Una sola fuente, una sola intención
Para vidrio transparente preferimos un softbox grande y lateral, ligeramente por detrás del producto. Eso activa el contorno sin quemarlo. La segunda luz, opuesta y muy débil, sólo sirve para que el cristal no desaparezca.
2. El fondo cuenta la mitad
Sustituimos el fondo blanco por una gradación cálida. Empuja el producto hacia adelante y se siente premium sin filtros extra.
3. Postproducción al 30%
Si el plato está bien resuelto, el grading sólo equilibra temperatura y densidad. Lo demás ya viene dado.